Los estudios de investigación en animales y humanos muestran que un segundo golpe antes de que el cerebro se haya recuperado puede resultar en daños graves al cerebro. Si su hijo sufre otra conmoción cerebral antes de recuperarse por completo de una anterior, puede conducir a una recuperación prolongada (semanas a meses) o incluso daño cerebral severo e hinchazón (síndrome del segundo impacto) con consecuencias devastadoras. Existe una preocupación creciente de que la exposición a impactos en la cabeza y las conmociones cerebrales recurrentes pueden contribuir a problemas neurológicos a largo plazo. Uno de los objetivos de la educación sobre conmociones cerebrales es prevenir un regreso demasiado pronto al juego para así evitar un daño cerebral grave.
Las señales observadas por compañeros de equipo, padres y entrenadores incluyen las siguientes:
Parece mareado Parece distraído
Confundido acerca de las jugadas Olvida las jugadas No está seguro del juego, la puntuación o el oponente Se mueve con torpeza Responde a las preguntas lentamente
Habla arrastrando las palabras Muestra un cambio de personalidad o forma de actuar No puede recordar eventos antes o después de la lesión Convulsiones o ataque de epilepsia Cambio en el comportamiento o la personalidad habituales Se desmaya
Los síntomas pueden incluir uno o más de los siguientes:
Dolores de cabeza Presión en la cabeza Náuseas o vómitos Dolor de cuello
Malestar general Cansancio o poca energía Tristeza
Problemas para pararse o caminar Visión borrosa o doble Molestia por la luz o el ruido Pereza o altergamiento Aturdimiento
Nerviosismo Irritabilidad Más sensibilidad emocional/nostalgia Confusión Problemas de concentración o de memoria
Cambio en los patrones de sueño
Repetición de la misma pregunta/comentario
¿Qué es "Regresa para aprender"?
Después de una conmoción cerebral, el estudiante puede tener dificultades con la memoria a corto y largo plazo, la concentración y organización. Necesitará descansar mientras se recupera de una lesión (p. ej., limitar la lectura, el envío de mensajes de texto, videojuegos, películas con mucho volumen), o incluso puede necesitar limitar la asistencia a la escuela por algunos días. A medida que regrese a la escuela, es posible que el horario deba comenzar con unas pocas clases o medio día. Si la recuperación de una conmoción cerebral está tardando más de lo esperado, también podría beneficiarse de un horario de clases reducido y/o tareas en casa. También puede ser necesaria una evaluación escolar formal. Su escuela o médico pueden sugerir y hacer estos cambios. Los estudiantes deben completar las pautas de "Regresa para aprender" y regresar a completar las clases antes de comenzar el regreso al juego, a menos que su médico le haga otras recomendaciones. Visite el sitio web de CIF (cifstate.org) para obtener más información sobre "Regresa para aprender".